jueves 1 de marzo de 2012

Poquito más de la mitad...




Quizás te sorprendas al recibir estas líneas… Tal vez no… En una de esas algún imprevisto del destino hace que jamás lleguen a tus manos, lo cierto es que la necesidad de vaciar los recuerdos irrumpe en mi abriendo los canales de mi alma, de mi corazón, de mi cuerpo y de mi mente; la necesidad de liberar todo lo que me impediste decir alguna vez, todo aquello hoy llenan los blancos de este papel dejándome libre, con ganas de escribir una nueva historia en mi vida…



No supe más de ti después de aquella tarde en que me despedí en silencio con un adiós húmedo en los ojos, no supe más de ti hasta ayer que volví a verte caminar sobre huellas pasadas, lejanas que alguna vez sellamos juntos y que se las tragó el tiempo.

Espero que no mal interpretes mis líneas, no estoy triste, ni estoy suplicando recuperar el tiempo perdido, nada más lejano de la realidad, solo quiero contarte que me costó mucho arrancarte de mi vida, que dolió después de tu partida encontrarme sola y ver reflejada mi sombra sin la tuya en las paredes, es cierto también que supe a que sabía la soledad con tu ausencia, te confieso que fue difícil, pero también quiero que sepas que cuando, la venda cayó por los suelos arrastrando con ella los espejismos que me inventaste, supe que no se reflejaba sola mi sombra en las paredes que millones de ilusiones brillaban a su alrededor, supe también que la soledad no es tan mala ni temible como parece y que muchas veces te acaricia el alma…Me di cuenta que “nuestra historia de amor” jamás existió, que en ese espejismo solo amaba yo y lo supe porque cuando sumida en el llanto repetía en la mente una y mil veces cada momento vivido para condenarme no me sentía culpable porque en ese pasar y pasar de recuerdos solo veía y confirmaba que te había amado con devoción hasta rozar el límite de lo irracional, me di cuenta que cuando vos me necesitabas me volvía heroína y estaba a tu lado para agarrar poquito más de la mitad de tu pena y dibujarte una sonrisa en el rostro, y sabes, a veces cuando vos estabas mal y me necesitabas yo estaba destrozada y te necesitaba también, sin embargo no me importaba sumar más de la mitad de tu tristeza a la mía con el solo propósito de verte feliz, pero vos no supiste leer mi necesidad de ti...

Un abrazo tuyo significaba el paraíso, me estremecías, besarte era la gloria, acariciarte, sentirte cerca se me volvía un milagro, te idolatraba, producías en mí un amor incondicional, un amor extremadamente tuyo; quizás ese fue el error, haberte amado tanto, volverte el ombligo del mundo y olvidarme de todo y de todos, hasta de mí... Tal vez te aburrí, te sofoqué, tampoco supiste decírmelo, pero no podrás negar jamás que te amé…

Nuestro tiempo se fue y hoy siento que es lo mejor que nos pudo pasar, sentí la necesidad de escribir esta carta, luego de verte y me pareció una gran oportunidad para decirte todo lo que no pude aquel día, en aquella oportunidad solo hablaste vos y solo fue para decir adiós camuflado en un “necesito tiempo”, tiempo que lo hice mío, tiempo que usé para darme cuenta que nunca me amaste que cada una de las lágrimas que derramé por vos me fortalecieron el alma y que hoy afloran en estas palabras cargadas de sinceridad.

No pienses que estoy triste y que aún lloro tu partida, de vez en cuando lloro es verdad, pero es porque soy mujer y las mujeres lloramos hasta por el final de películas románticas, al menos yo lo hago; mi pasado con vos no me produce dolor, mi presente sin vos le suma alegría y media a mi alegría y cuando estoy triste alguien se lleva poquito más de la mitad de mi tristeza y me dibuja una sonrisa en rostro.

viernes 27 de enero de 2012

Intentando el Olvido...



Me vuelvo vulnerable ante tu cambio, no quiero llamarlo indiferencia para evitarle lágrimas al corazón, aquí me tenés con el alma en una caja de cristal, observándola en silencio y con la mirada brillosa del desengaño…


Aquí estoy extrañándote y no te das cuenta porque para vos ya pasó el tiempo de la conquista esa adrenalina que te generaba comunicarme que te morías por tenerme, esos destellos de amor que me regalabas en palabras bellas, esas caricias con las que soñabas darme y que yo por algún motivo me resistía sentirlas… Aquí me tenés haciendo lo que hacías para hacerte saber y sentir lo que dicta el amor y a cambio recibo tu silencio...


Aquí me tenés prefiriendo aquel tiempo primero que me hacía sentir tu reina, el deseo más fuerte de tu instinto, aquí me tenés soñándote, intentando olvidarte pero tu amor se me tatuó en la piel y arde como el fuego mismo de la pasión…


Me dejé atrapar por tus promesas de amor o tal vez me inventé esas promesas para atreverme a quererte, te fuiste adueñando de mi voluntad, de mi vida, te bebiste mis labios en un instante mágico y me volviste de ti inmensamente y el corazón te volvió sus latidos, la mente te convirtió en su pensamiento y te alejaste dejándome la necesidad de amarte hasta fin de mis días, me dejaste esta agonía de necesitarte a cada instante, me elevaste a la profundidad del firmamento para luego dejarme caer al precipicio de tu olvido…


Extraño los tiempos primeros de este amor, el juego cómplice que me regalabas con tu mirada, la ternura de tu sonrisa bella, extraño la soledad de amarte en silencio porque entonces no existían culpables, extraño tenerte cerca sin amarte y odiarte al mismo tiempo…


Aquí me tenés intentando acomodar el tiempo, intentando restarle los latidos al corazón que vos le sumaste al enseñarme amarte, aquí me tenés tratando de quitar la epidermis de tus besos a mi alma, de borrar el filamento perfecto de tus caricias equivocadas, aquí me tenés aprendiendo a olvidarte, intentando en vano  arrancarte de mí.

sábado 22 de octubre de 2011

Renaciendo en versos...




Hoy me inspira la vida
sentada en el umbral celeste de mi nostalgia…
Hoy resuenan campanitas
en los tímpanos secretos de mis dedos
  guíando en música   
 los versos que llenan de magia
los blancos de mi alma…

Hoy la brisa desnuda emociones, belleza
 y la mente vuela, invade, se expande …

 La pluma avanza dejando  rastros de mí
 en las cenizas del tiempo que se vuelve el Fénix...
  
Aquí me encuentro raspando el silencio
para que me invadan sin tregua los gritos, la bulla, la locura...

Aquí estoy yo aparcando la tristeza que usaré
cuando las  lágrimas desborden los límites de mis párpados
y dejen la huella negra de mis pupilas
en los valles de las mejillas…

(Aparcado el llanto, sí,  porque hoy soy de risas y luz…!)

Aquí me encuentro usando mi libertad,
 desbordando las fronteras de la piel y la carne
que me forman…

Aquí estoy  renaciendo en versos…


Simplemente Gris...

miércoles 15 de junio de 2011

Punto y final de nuestro amor.



Me encuentro en medio de un torbellino que no sabe qué rumbo seguir, me encuentro perdida, como un barco sin timón, como un ave con las alas rotas, me encantaría que pronunciaras mi nombre y no dejaras que me marche pero solo escucho tu adiós a mis espaldas, solo tengo en mis pupilas grabadas las huellas de voy dejando en mi partida, en este andar hacia un futuro que no se cómo será sin ti…

Te quedaste con mis besos, con mis abrazos, con mis ganas de sentir y no creas que dejé de sentir todo ese amor aunque en mi ida valla regando el sendero con los restos de mi alma, porque aún herido el corazón genera un amor infinito por vos, quizás sea el reflejo de lo que un día fuimos y que no se resigna a terminar o quizás sea simplemente lo que todos llaman recuerdo, nostalgia…

No te preocupes, es la vida, unos nacen otros mueren, unos viven otros recuerdan, no te preocupes amor perdido, aprenderé a ordenar mi dolor con la misma manía con la que me viste ordenar una y mil veces tus cosas hasta quedarme conforme, con la misma dedicación con la que secuestré tus tristezas para pintarte sonrisas cuando la pena te convertía en su presa y como niño buscabas consuelo en mis brazos, de esa misma manera en que una y mil veces me hiciste sentir tu heroína, de la misma manera me rescataré de este dolor que hoy me carcome la carne, el corazón, el alma…

El tiempo fue tirano y muy corto para nuestro amor, no nos dio tiempo a volar tan alto como prometimos, como lo deseamos en algún momento, el tiempo se mostró mezquino con nuestro historia de amor, nos despojó de sueños que ni siquiera pintamos en la mente pero que el destino nos tenía reservados, dejamos amor, un desorden de tristezas, tristezas que me llevo en la maleta para analizar y torturarme si así lo quieres llamar, pero es necesario sentenciar mis faltas, o mi falta grave de amarte hasta el delirio para calmar este dolor…

Quizás la rutina se nos volvió piel y el amor se fue quedando suspendido entre hilachas de pasión, todo llegó a su fin, nuestro amor tiene como mis poemas un punto y final, y yo me marcho dejándote mis huellas que se impregnan en mis retinas, me marcho con un timón en mis manos de un barco que no me pertenece y que naufraga en mar embravecido, con las alas de un sueño que se hizo mil pedazos en mi corazón, tú te marchas con un te amo infinito a tu espaldas, siguiendo las huellas de un nuevo amor, naufragando el mar de una nueva ilusión, regando con la luz de la mirada los brotes de un nuevo sueño…

Yo bautizo el tiempo que necesito para olvidar en la humedad de mis ojos.

miércoles 4 de mayo de 2011

No sé por qué, no sé cuándo ni cómo…




No sé en qué momento o en que instante impregnaste mi alma con tu aroma, no sé en qué destello invadiste los latidos de mi corazón volviéndolos eternos pensamientos de ti, no sé en qué descuido te posaste en mi alma para convertirme la piel en tu nombre…

No sé qué magia o que conjuro utilizaste para bautizarme la nostalgia de alegría y convertirte en un suspiro gigante obstruyendo el dolor, desplegándote en mis fronteras, volviéndote mi pasión…

No sé qué delirio se apoderó de mi cordura para tentarme en tu boca y beberme el manantial de tu mirada, no sé que orbita obsequiaste a mis deseos para que el amor jugara en tu existencia monopolizando la gloria en tus brazos, declarándote mi eje…

No sé en qué instante amor, consumiste mis silencios tejiendo en mis oídos la perfecta armonía de tu voz…

No sé cómo ni cuándo comenzaste a ser mi verdad, no sé por qué el destino me condujo ti, no sé por qué los precipicios se volvieron cielo eterno a tu lado ni por qué el espacio se me volvió tu imagen…

No sé por qué extrañarte se volvió un ritual estricto, ni por qué el aire me sobra si no estás aquí conmigo y hasta siento que me ahogo sin tu respirar…

No sé por qué las caricias me pesan en las manos si tu cuerpo no me invita a quererte, a invadirte con la esencia de este amor que pierde los límites y se vuelve bohemio infrenable cuando te siento cerca…

No sé por qué, no sé cuándo ni cómo el amor me mostró su color, su sabor, su magia en tu mirada, en tus besos, en tu ser…

No sé el por qué, ni el cuándo ni el cómo de tantas cosas de este amor, solo sé que esto comienza a incinerarme el alma, hoguera perfecta que borda mis costados, torbellino de gritos que aniquilan la distancia que me separa de ti, solo sé que necesito callar en tus besos este sentimiento que nace de mi alma y se hace ley en la piel…

No sé el por qué de tantas cosas de este amor, solo sé que hoy tu nombre se volvió mi piel y yo eternamente de ti…

sábado 2 de abril de 2011

Mágicos instantes…



El destino se mostró bellísimo en tu sonrisa y me invitó a un paseo inesperado en los andenes milagrosos de tu mirada…

Me quedé suspendida en los cientos de por qué, que invadieron mis razones confusas, me quedé acariciando tus palabras con pensamientos ocultos mientras jugabas con tus manos deshojando caricias que deseaba para mi…

El tiempo se me fue volviendo cómplice, tu imagen se volvió la sombra blanca de los deseos que fueron anidando tu nombre en mis silencios, te fuiste convirtiendo en un instante de alegrías , fuiste tejiendo la magia entre suspiros, consumiendo las palabras que nacían como fuego sin arder en los oídos…

Te convertiste en un cofre de pequeñas sorpresas que hicieron renacer mi vida pintando la ilusión con alas de esperanza, borraste con tus ocurrencias la tristeza de mi rostro, implantaste en mi memoria el chip del olvido dejando sepultada la causa de mi llanto, en aquel instante simple y especial la quietud del alma se volvió torbellino incansable que hizo florecer la ternura que ya dormía sin tregua en mi cuerpo…

Nuestras risas se encontraron en un perfecto camino de historias compartidas, la luz de las miradas se unificaron eternas aunque la magia haya durado solo segundos, el universo dejó de girar, en aquel instante te volviste el eje de mi mundo, nada importaba, te volviste mi héroe de cuentos de hadas, me rescataste de una rutina para situarme como la princesa de la historia en una maravillosa burbuja de cristal… Fuiste mi héroe sin saberlo…

De repente el tiempo se vuelve tirano, sus agujas retornan a la crucifixión del mundo en sus giros, el eje vuelve a ser la rutina, magia se vuelve aire y la maravillosa burbuja de cristal realidad… Todo retorna a la normalidad del universo, absolutamente todo…

Mis hadas revolotean en la memoria, el beso del adiós nace de tus labios y de los míos y tu mirada eterna se queda suspendida en la mía, tu sonrisa más bella me regalas y te robas de inmediato la mía, caminamos en sentido contrario, dejando nuestras almas entrelazadas, el adiós no definitivo, no lo es porque te quedaste con mi corazón y yo con el tuyo…

martes 15 de marzo de 2011

Vuelve silencio el adiós.


No lo digas, entrégate al silencio que me ofrendas cada vez que necesito tus palabras, tus suspiros, no pronuncies lo que no quiero escuchar, esa sola palabra que destruiría en un instante el castillo de sueños e ilusiones que me construiste en el alma durante todo este tiempo…

¡Calla te lo suplico…! Calla tu voz una vez más, eterniza esta agonía que me da la vida, esta agonía que volví mi aire, calla porque me basta tu presencia a medias en mi espacio, me basta la soledad disfrazada de tu imagen a mi lado, entrégate una vez más a tu silencio para remendar mis miedos, y desagotar mis lagrimas por los bordes ocultos de mis nostalgias…

Me siento a salvo en esta nube bordeada de precipicios, me siento a salvo amándote, amando tu presencia, me aterra imaginar tu recuerdo revoloteando en mi universo, tu recuerdo sin rostro en cada rincón de mis delirios…

Calla y regálame la paz de tus abrazos, arrepiéntete en soledad sin mostrarme tu culpa, que yo en la mía y sumergida en llanto mil veces te perdono…

¡Ay amor!!! Continúa regalándome tu mirada y el silencio de tu voz cada vez que te pronuncio desde el alma que te amo… Deja reverdecer la magia de tu amor en mi esperanza, déjame tenerte aunque tu alma se encuentre a miles de kilómetros de mí…

¡Ay amor!!! Déjame seguir viviendo de esta agonía que me da la vida… Calla, no pronuncies esa sola palabra que rompería el frágil filamento de cristal que me retiene aquí…

¡Calla y vuelve silencio el adiós!